viernes, 5 de octubre de 2007

La verdadera bruja de los cuentos de Hadas

¿Quién dijo que ese personaje grotesco que a todas y a todos nos amedrentaba, en los cuentos infantiles, no pueda existir de verdad? y no me refiero al "Demonio", o "Satanás", o "Beltzebú", o "Lucifer", ni "Luzbel"... (ni Boccini, jejejeje, para quien es admirador o admiradora de Les Luthiers). No. Yo hablo de alguien de carne y hueso.

¿Se imaginan? una bruja de verdad... con una mantilla negra cubriendo su joroba y su cabello cenizo, un bastón que mata todo lo que encuentra a su paso. ¿¿Se imaginan??

Bueno. Así como quien dice "taaaaan de carne y hueso" no la he visto. Pero lo que sí he visto, veo y creo que lamentáblemente seguiré viendo, es a personas reales que no precisamente deban tener jorobas, o berrugas en la nariz, ni caminen con bastón matando todo a su paso, pero que por una inmisericordiosa enfermedad que además es muuuuuuuuuy contagiosa, pueden literalmente encarnar a este personaje hasta el punto de lucir igual de grotescas que las "brujas de los cuentos de Hadas".

Las he visto. Y realmente les digo:

Son muuuuuuuuuuy grotescas

Pero como todo en la vida (excepto el SIDA o el cáncer), así como existe esta terrible enfermedad llamada por los expertos "MEDIOCRIDAD CRÓNICA", existe su vacuna. ¿Saben cuál es? por supuesto que lo diré! cómo no actuar solidariamente para prevenir esta epidemia...

La vacuna consiste en estar bien informado o bien informada. En leer... en no pensar que la realidad está en la televisión, para así poder entender lo que las calles nos hablan. En saber recibir, procesar, entender, asimilar y clasificar la información que recibimos.

No se olviden que estamos en la "era de la información" justamente, ¿no?

Esta vacuna consiste en tener la mínima capacidad de comprender que lo que hablamos es "lo que hablamos", no es "toda" la realidad. Y que cuando hablamos algo a medias y las demás personas lo toman y lo repiten, no estamos generando conciencia, sino desinformación, o sea, nos estamos contagiando de "MEDIOCRIDAD".

Esta bruja, que ahora existe en forma de enfermedad, está logrando que entre ciudadanos de un mismo país pensemos que unos somos más "algo" que otros y que los otros son menos "algo" que nosotros. El vencer a esta epidemia de "MEDIOCRIDAD CRÓNICA" no convertirá a este país en un "Cuento de Hadas", pero al menos nos asegurará de que no desaparezcamos.

Lo cual ya es bastante, ¿no creeen?

Con la guitarra en mi país

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Weno, creo q realmente ya se ha vuelto una enfermedad. El desinterés total de la gente por salir de la mediocridad y estar realmente al tanto de la realidad se ha vuelto un patron de comportamiento de toda la sociedad, y en ahora mas q nunca preocupa ke la juventud sea la q este siguiendo esa línea, es decir, por lo menos antes, las personas simulaban saber "algo" y se atrevían a comentar y hasta discutir sin saber, pero ahora ya ni siquiera les importa lo q sucede, la mayoria de los jovenes viven encerrados en 4 paredes q los mantienen lejos del verdadero mundo.

Muy buena la critica (ya era hora de ke alguien reconozca ke muchas veces los bolivianos somos mediocres) y sobretodo por la sugerencia de como "vacunarnos" contra ella.

Diego

Raúl Ybarnegaray dijo...

Gracias por el comentario Diego... y por tu apoyo hacia mi trabajo en tu blog.

Sabes? lo más triste es que lo que tú resaltas es muy cierto. "La juventud" que es la que más presente debería estar, es la más ausente.

A mí, sólo se me ocurre que los que estamos "un poquito más despiertos" debemos pelear con más fuerza ante el amodorramiento mediático que nos empuja a vivir una vida simplona, llena de comodidades, "individual" (que es lo peor) y apartada totalmente de una realidad que nos golpea la cara y el cuerpo cada día. Claro... a quienes podemos sentirlo. ¿No?

En fín, gracias por comentar!